Ana Consuelo Suárez, Entrevista con Manfred Max-Neef; Revista Proyecto Diseño No 41, 2005
¿Qué papel juega la tecnología en 2015 y cuál es su relación con la calidad de vida?
El papel no lo tiene la tecnología, el papel lo tenemos nosotros. Ustedes que han visto el Desarrollo a Escala Humana habrán visto el símbolo hermoso de tres curvas que se juntan. Ese es un símbolo que yo descubrí hace años atrás en una piedra rúnica vikinga en Suecia. Me pareció absolutamente maravilloso como símbolo del equilibrio que debe darse entre la naturaleza, el ser humano y la tecnología. Que ninguno acabe con el otro. Eso es para mí lo fundamental: que se mantenga un equilibrio armónico.
Esta situación no se da en estos momentos porque no hay absolutamente ninguna armonía entre los tres elementos que para mí son la trilogía existencial, y eso de alguna manera hay que recuperarlo. Yo siempre le hablo a mis estudiantes que en la década de los 50 y 60 -que fue en la época cuando yo me eduqué como economista, la época del lenguaje desarrollista- se puso de moda todo lo relacionado con la llamada futurología, ¿cómo va a ser el mundo en tantos años?. Se escribieron informes para los presidentes de la república, hubo importantes centros de investigación en el tema como el Houston Institut de New York y muchos otros, y se escribió mucho sobre el mundo en 50 años más.
Eran distintos enfoques, distintas visiones, pero tenían un factor común: prácticamente en todos, fruto del desarrollo tecnológico al que avanzábamos a pasos acelerados, nuestra sociedad se convertiría en la sociedad del ocio. Producto de la tecnología íbamos a tener tanto tiempo libre que volveríamos a una especie de sociedad ateniense donde nos juntaríamos en las plazas a conversar y pensar y las máquinas nos harían el trabajo. Pero mira la paradoja: nunca hemos tenido tanta tecnología y nunca hemos tenido menos tiempo. Ha sido como una especie de maldición de los dioses. Eso es de lo que de verdad, ojalá, deberíamos liberarnos. Yo creo que la gente tiene que hacer un esfuerzo para tratar de ser menos dependiente de la tecnología, además, de la vulnerabilidad que genera y que nunca habíamos tenido. La tecnología nos ha llevado a tener esa obsesión por la rapidez: hay que hacer lo máximo posible en el menor tiempo posible.
Yo a estas alturas de mi vida, y con todo lo que he estudiado, he llegado a una conclusión que me parece que es bastante irrefutable: todas las obras memorables que se han hecho en la humanidad han sido producto de la lentitud y de la ineficiencia.
Supongan ustedes que estamos los cuatro sentados tomando algo en el siglo Xl en Europa. Estamos conversando, de repente tú dices: ‘mira, tengo una idea que quiero hacer: ¿Por qué no construimos una catedral?’, ‘ahhh’ dices tú. ‘Es una brillante idea, que bonito; pero ¿qué tipo de catedral? y contestan más o menos una con dibujos… dibujas un proyecto de la catedral de Colonia, y entonces yo te digo: ‘pero para construir esta catedral nos vamos a demorar unos 500 o 600 años….’ y tú dices ‘ no importa, empecemos a construirla’.
¿Qué pasa hoy?, licitación pública para la construcción de la catedral de Colonia. Quién me la hace más rápido y más barato. Ahí tienen la lentitud y la ineficiencia económica, el tiempo no es tema.
Nosotros hoy en día vivimos en un mundo dominado por lo más posible en el menor tiempo posible y hemos quebrado con lo más creativo que había, que era lo mejor posible en todo el tiempo que sea necesario. Entonces yo les pregunto a ustedes y a todos sus diseñadores: vámonos 500 años para adelante a ver el año 2505: ¿qué va a quedar de lo que construimos hoy?, seguramente todavía estarán esas obras que se construyeron para la eternidad y con el propósito de la eternidad. De lo nuestro ¿qué va a quedar?
¿Cómo define la inteligencia?
En general a mí no me gusta hablar de definiciones porque en el fondo una definición es una tautología. Hay muchas cosas que nosotros entendemos y no necesitamos definirlas con un diccionario. Para mí la inteligencia va acompañada de la imaginación para mezclar o combinar nuevas maneras, distintas y creativas, cosas que ya están.
El inteligente es la persona que tiene las antenas desplegadas, recibe los estímulos y es capaz de manejarlas de manera creativa. El otro puede ser una persona muy eficiente, pero no tiene capacidad creativa. La inteligencia va absolutamente unida con la creatividad.
Los atributos profundos de las cosas están más allá de las palabras de ahí que nosotros tenemos que aprender a vivir con el lenguaje y con el silencio y este último muchas veces comunica más que la palabra hablada.
Pensando en la realidad de nuestro país y en la importancia que tiene la educación en todo el sistema de nuestra sociedad ¿qué asignaturas o planes se deberían incluir para que desde etapas muy tempranas los estudiantes comiencen a cuestionarse cosas más allá de su cotidianidad?
Para mí el tema no es agregar o quitar cursos. Para mí el tema está en cómo enfocar el modo de enseñar. Y en ese sentido he trabajado bastante en este último tiempo. Debemos empezar a educar para lograr otra manera de ver el mundo y eso de da a través de los procesos transdisciplinarios, más allá de esa cantidad inagotable de disciplinas específicas.
De acuerdo al último censo de Unesco en este momento hay alrededor de 9.OOO disciplinas de estudio. Usted estudió una y es ignorante en 8.999 Eso a este mundo no le sirve. Qué es lo que sucede: si usted hace un listado de todos las grandes problemáticas del siglo XXI -agua, pobreza, violencia, cambio climático, destrucción de ecosistemas, biodiversidad- verá que ninguno de esos temas puede ser abordado desde una sola disciplina. Ninguno. Son todos transdiciplinarios. Lo que vale la pena decir es que no estamos educando a las personas para que salgan y tengan la capacidad de comprender ese mundo. Lo único que saben es un pedazo de esa realidad. ¿Qué hago con ese pedazo? No llego a ninguna parte. Este cambio de enseñanza debe comenzar desde luego en las universidades.
Hace unos días se realizó el Segundo Congreso Mundial de transdiciplinariedad. El primero fue hace 10 años. Actualmente estoy asesorando a una universidad en Suráfrica para crear el primer doctorado del mundo en estudios transdiciplinarios.
El punto de partida más inmediato es promover tesis de posgrado, no en áreas disciplinarias, sino en temas como por el ejemplo el agua, que va a ser el gran problema en el siglo XXI. Y después, pensando en el pre grado, que todas las futuras disciplinas tengan una base de un año y medio o dos comunes. Que si usted quisiera ponerle un sólo nombre a todo lo que meta ahí yo lo llamaría ‘historia del universo’, de modo que cada uno sepa en dónde diablos está y qué ocurre donde está y qué es lo que está pasando para que la vida pueda seguir…
Pienso que el que un economista nunca haya estudiado las funciones de la fotosíntesis o las leyes de Ia termodinámica es una brutalidad, pues sencillamente nunca va a comprender el impacto que esos procesos biológicos generan y sin los cuales nada puede funcionar. Nosotros nos desarrollamos por los servicios que nos dan los ecosistemas pero: ¿cuáles carreras los estudian?, ¿en qué consisten esos servicios? Eso no se resuelve con un cursito mas. Tenemos que enfocarnos de una manera completamente distinta y mucho más creativa.
CRÉDITOS: Suárez, Ana Consuelo (2005). Diseño, calidad de vida y lentitud. Revista Proyecto Diseño, No 41. Sep-Nov 2005. Manfred Max-Neef es un economista chileno que por sus libros “La Economía Descalza” y “Desarrollo a escala humana” recibió el Premio Nobel Alternativo en 1983. Fundador y director ejecutivo del Centro de Alternativas de Desarrollo (CEPAUR), en Santiago de Chile.
Apartes de esta entrevista se citan aquí únicamente con fines exclusivos de ilustración de la enseñanza, de acuerdo con: Artículo 10 del Convenio de Berna (OMPI); Artículo 22 del Acuerdo de Cartagena, Decisión 351 de la CAN; Artículo 32 de la Ley 23 de 1982 de Colombia. Ver el artículo Limitaciones a los Derechos de Autor.
La propuesta se resume en la siguiente estructura didáctica:
Conocimiento situado.
Introducción.
Autoevaluación de la lectura del artículo por el docente.
Recomendaciones a los docentes para la utilización del artículo en la enseñanza comprensiva.
Metas de comprensión para el estudiante
Actividades.
Evaluación.
Bibliografía.
El CONOCIMIENTO SITUADO se considera como el tema del artículo, bien sea científico, tecnológico o esté relacionado con la problemática social, según el caso.
La INTRODUCCIÓN ubicará de manera sintética la organización de las acciones para cada artículo.
Las RECOMENDACIONES AL DOCENTE se abordarán, en primer lugar, a partir de la lectura comprensible y la escritura con sentido. La metodología para su tratamiento será una alternativa de transmisionismo.
El docente no debe olvidar la necesidad de organizar las actividades hacia el logro de las competencias para la comprensión. Ello, de acuerdo con el de-sarrollo individual psicobiológico, las condiciones sociales y económicas de los estudiantes, como se comentó anteriormente. No se pretende que el do¬cente sea psicólogo o sociólogo. Se busca que conozca las condiciones Y el contexto en los cuales se va a desarrollar el proceso de enseñanza-aprendizaje. El docente planificará espacial y temporalmente la manera de abordar el tema, convirtiéndose en el dinamizador de los lenguajes científico, tecnológico o social. Tendrá cuidado de proporcionar los medios para establecer los códigos formales y sus conexiones, para llegar a la comprensión preliminar. De la temática propuesta pueden surgir otros tópicos o ideas, para que el docente amplíe su conocimiento, antes de elaborar la planeación y desarrollar las actividades de enseñanza para la comprensión.
Es necesario que el docente se comporte de manera permanente corno un apoyo táctico y estratégico del estudiante y esté en capacidad de ayudar a responder y orientar las preguntas e inquietudes que surjan en la interacción del procese.
El docente deberá proveerse del inventario del centro educativo: ayudas tecnológicas, bibliográficas y direcciones Internet, personas especializadas, elementos didácticos, e informarse de los lugares externos a los cuales se pueda acudir. Deberá contar con el listado de personas indicadas que puedan apoyar oportunamente en la realización de las actividades que construyan el conocimiento generativo.
Los ejes de conocimiento, ciencia, tecnología y sociedad, estarán presentes a lo largo de todas las actividades para la comprensión. Se trata de iniciarnos en el trabajo pedagógico hacia la globalización; por el momento bastará con acciones dirigidas a la interdisciplinariedad y transdisciplinariedad.
La enseñanza para la comprensión incluye también los aspectos de las actitudes y los valores éticos y estéticos del estudiante.
Se debe tener en cuenta que las relaciones profesor-estudiante-profesor estarán reguladas por el mutuo respeto, generado por la confianza establecida y no por el nivel de autoridad representada.
La AUTOEVALUACIÓN DEL DOCENTE sobre la lectura del artículo, será una herramienta para confrontar los conceptos propios y los expresados por el autor en el artículo. También podrá adaptarse, posteriormente, como guía de autoevaluación de la lectura realizada por los estudiantes. LAS METAS DE COMPRENSIÓN, serán los logros parciales que aspira obtener el docente de sus estudiantes. Utilizará el conocimiento situado, apoyado en la enseñanza para la comprensión. Éstos podrán tener diferentes niveles, según se consideren generales, particulares o específicos. Serán expresados con preguntas abiertas o interrogantes, no de forma puntual ni jerárquica, y deben ser lo suficientemente claros para saber exactamente hasta dónde avanzamos y en la comprensión del conocimiento generativo y de qué manera. LAS ACTIVIDADES para el conocimiento generativo serán el resultado de agregar las actividades pensamiento al trabajo que realizarán los estudiantes. Estas actividades académicas cubrirán los aspectos relacionados con la ciencia, la tecnología y la sociedad, en forma transdisciplinaria. Serán la base para el ejercicio del razonamiento causal, las justificaciones, el planteamiento y la resolución de nuevos problemas; permitirá la elección de opciones, pre-dicciones, diagnósticos y, en fin, de todas aquellas acciones mentales que coadyuven a la comprensión [1]. Éstas se plantean desde el comienzo como elemento motivador de la expectativa del estudiante hacia la curiosidad y el deseo de acercarse progresivamente en la complejidad de la temática. Las actividades tendrán tres partes: inicio, desarrollo y finalización o acabado [2]. El INICIO será la motivación para animar el trabajo hacia la toma de conciencia; el DESARROLLO será la organización de las acciones individuales y grupales para la comprensión; la FINALIZACIÓN será la organización de lo aprendido en ensayos o exposiciones diversas. Así está considerado en el aparte de la evaluación. LA EVALUACIÓN [3] o acabado será entendida como un proceso pedagógico orientado a dinamizar, conocer y garantizar el desarrollo, crecimiento y formación del estudiante en lo personal y lo social. En este sentido, la labor realizada por el docente estará relacionada con los criterios que el estudiante, sus compañeros y él mismo, permanentemente, están expresando. Éstos indican el estado del arte permanente del proceso de comprensión, en las dimensiones cognitivas, metodológicas, reflexivas, críticas y expresivas [4]. Además, el nivel de entendimiento del estudiante se mostrará por los cambios en el lenguaje oral, mediante la argumentación, en el lenguaje escrito, por el sentido de los ensayos que progresivamente va elaborando y confrontando con el grupo. O por las manifestaciones del lenguaje gestual, las expresiones de agrado o desagrado que el desarrollo de la actividad arroja.
Algunas apreciaciones sobre la evaluación se plantean de la siguiente manera:
La evaluación es valorar la dinámica de un proceso para la producción de un logro, unos resultados o unos efectos.
La evaluación es estimar, apreciar, calificar (no para descalificar), identificar la calidad, el valor de algo, de alguien, establecer sus valores y mé-ritos.
La evaluación es un proceso para producir información, para valorar, y tomar decisiones.
La evaluación es para garantizar el éxito, más no el fracaso.
La evaluación no es para excluir o marginar, es para ofrecer soluciones a las deficiencias presentes en el proceso.
La evaluación debe corresponderse con los fines, objetivos, metas y actividades.
Los interrogantes propuestos no son jerárquicos. El docente evaluará su pertinencia.
REFERENCIAS DEL AUTOR:
[1] GIORDAN Andre (1985) propone que las actividades deben involucrar acciones dirigidas al desarrollo de la curiosidad, la confianza en sí mismo, la comunicación social con apertura a los otros y a la actividad.
[2] GIL D., ¿Oí programas. Guía de actividades: Una concreción del modelo constructivista de aprendizaje de las ciencias, II Congreso de Investigación en Didáctica de las Ciencias y de las Matemáticas, Valencia, 1987.
[3] CÍES, nb., cií. [El CIES organizó el II Congreso de la enseñanza para la comprensión de inteligencias múltiples, en Santa Fe de Bogotá, agosto de 1997.
[4] CÍES, ob., cít., p. 40. 34
CRÉDITOS:
Este fragmento está compuesto por apartes de las páginas 31-34 del “Separata Didáctica, Ciencia Tecnología en Iberoamérica; Artículos y Noticias”, OEI, 1998, Bogotá. Se citan aquí únicamente con fines exclusivos de ilustración de la enseñanza, de acuerdo con: Artículo 10 del Convenio de Berna (OMPI); Artículo 22 del Acuerdo de Cartagena, Decisión 351 de la CAN; Artículo 32 de la Ley 23 de 1982 de Colombia. Ver el documento Limitaciones a los Derechos de Autor.
Unos lo usan de posavasos. Otros de lienzo. Algunos, incluso, para practicar tiro al plato. La gran mayoría cree que el disquete es una pieza de museo junto a las fichas perforadas y otros artilugios tecnológicos, pero en realidad está más presente de lo que se cree.
El disquete aún es un objeto fundamental para copia de seguridad o como disco de arranque. Por ejemplo, no se rían, en todos los ordenadores de facturación y embarque de los aeropuertos españoles. Y también de otros países más desarrollados, como Alemania.
El gestor aeroportuario español no los emplea para la transferencia ni el almacenamiento de datos de compañías aéreas. El disquete “es el disco de arranque para conectar al servidor. Se utiliza exclusivamente en la instalación del equipo”, explican fuentes de Aena. En breve, además, disquete y disquetera desaparecerán de los mostradores de facturación. Desde el pasado año se están sustituyendo por considerarlos “obsoletos”.
Antiguo o no, el floppy sobrevive. Verbatim asegura que en Europa se venden 50 millones de unidades al año (dos millones en España). Un migaja, si se compara con los 1.200 millones de CD que se compran anualmente sólo en España, pero suficientes para seguir en el mercado. Sony lo ve al revés. La compañía, que desarrolló el disquete de 3,5 pulgadas en 1981, abandonará su producción en la primavera de 2011, aunque conserva el 70% del mercado nipón.
La supervivencia del disquete no es por su capacidad de almacenamiento (hoy ridícula) ni por su precio; pervive porque las computadoras donde se aplica son muchas o muy caras como para sustituirlas. El disquete también resiste en los Airbus A-340 y A-320. Las rutas de navegación aérea se introducen mediante disquetes en el ordenador de a bordo (flight management computer, en inglés) “mediante una ranura que está en el morro de la nave. El piloto no participa en el proceso ni tiene que ir con la disquetera a cuestas. Se encuentra con los datos actualizados en cada ciclo (despegue y aterrizaje)”, explican en Iberia.
Ambos aviones se diseñaron en los años ochenta y noventa. “Entonces era la tecnología puntera. Aunque ahora hay nuevos soportes, la estructura del avión y su maquinaria no se cambian, de modo que se sigue trabajando así”, hasta que la nave termine su vida útil. En otros aspectos de la navegabilidad aérea, dice Iberia, se cambia a sistemas más punteros. Pero si algo funciona bien, “¿para qué cambiar?”.
Todavía “hay muchas aplicaciones industriales que los utilizan. Por ejemplo en tornos y fresadoras, maquinarias que resiste más de 10 años; en los teclados electrónicos, para almacenar música y, también, para reservar billetes en la Renfe alemana (Deutsche Bahn)”, cuenta Torsten Leye, responsable de productos ópticos en Verbatim.
En el plano doméstico, “sobre todo gente mayor para almacenar o intercambiar archivos”, aunque ordenadores de mesa y portátiles ni siquiera llevan disquetera. Apple la eliminó de su “primer ordenador de la era de Internet”, el iMac de 1998. En una computadora que venía con las vías de comunicación y transferencia de ficheros del “futuro”, a la sazón un módem de 56 kbps y conexión Ethernet integrada, el floppy representaba el pasado.
El consumidor ha arrinconado el disquete. Si en 2001 se vendieron en España 34 millones de unidades, seis años después la cifra fue de cuatro millones, según la European Magnetics, asociación de empresas de soportes magnéticos ya extinguida (otro signo del cambio de época). Y el año pasado, dos millones en España y 50 en Europa, según Verbatim.
La venta de disquetes ya no se audita. Las consultoras GFK y Santa Clara, que suministran datos sobre CD y DVD, lápices de memoria y discos duros externos, entre otros soportes, no los contabilizan desde principios de siglo. Aun así, se sigue usando la versión más moderna del soporte creado en 1970 por Alan Shugart en IBM. “Los principales mercado son Rusia y países de la ex Unión Soviética. Alemania supone el 10% del total”, asegura Leye.
En España, algunas instituciones públicas permiten presentar instancias, currículos y documentos guardados en un floppy. En algunas bibliotecas, la información que se consulta en sus bases de datos se puede “guardar en un disquete”. La unidad cuesta 0,45 euros porque el usuario “no puede traer el suyo” para evitar que los ordenadores sean infectados por virus.
Se venden, pero cuesta encontrarlos. “Hace tiempo que mis distribuidores no tienen. En cambio, coloco de una a dos disqueteras externas al mes a gente que se ha cambiado el ordenador, pero conserva información en el floppy; como su nueva máquina no lleva lector, compran uno que se conecta por USB”, explica el responsable de la tienda Sil Informática.
En PC City ni eso. El técnico mira con cara de sorpresa al que pregunta por disquetes. “Al menos hace un año que no he vendido”. Ni hay en el almacén centralizado de la cadena de tiendas informáticas.
En Pista Cero siguen con ambos productos. “La gente se lleva las cajas de disquetes de dos en dos, pero en almacén tenemos pocos”. Su servicio técnico es el que más los usa. “Cuando un cliente quiere instalar en su ordenador antiguo (con Windows XP) un disco moderno, hay que actualizar el disco SATA. Este proceso requiere descargar un fichero de Internet a un disquete. No se puede hacer de otra manera”.
Poco a poco los fabricantes han eliminado la disquetera de sus equipos. Desde Dell (2003) a HP y Acer, ambos en 2005, cuyas familias Veriton y Extensa aún la ensamblan, pero sólo “bajo pedido y hasta fin de año”.
CRÉDITO:
Nota tomada del sitio Madri+d, que a su vez utilizó como fuente a El País. (13/05/2010). Este texto se cita aquí únicamente con fines exclusivos de ilustración de la enseñanza, de acuerdo con: Artículo 10 del Convenio de Berna (OMPI); Artículo 22 del Acuerdo de Cartagena, Decisión 351 de la CAN; Artículo 32 de la Ley 23 de 1982 de Colombia. Ver el documento Limitaciones a los Derechos de Autor.
«Pocas de las promesas que hace diez años hicieron los científicos Francis Collins y su archirrival Craig Venter se han hecho realidad.
A Francis Collins le tomó cinco años y 50 millones de dólares identificar los genes involucrados en la fibrosis quística. Hoy, un estudiante graduado puede hacer lo mismo en unos pocos días y 1.000 dólares.
Corría el año 2000. Craig Venter, un veterano de guerra, biólogo y dueño de la empresa Celera Genomics había advertido que terminaría de secuenciar todo el genoma humano antes de que lo hiciera el grupo de expertos internacionales comandado por Francis Collins. La guerra estaba declarada y sólo alguien con el poder del presidente de los Estados Unidos podía detenerla.
Durante todo el primer semestre de ese año, Bill Clinton tocó las cuerdas necesarias para que los dos científicos aceptaran reunirse en uno de los salones de la Casa Blanca y pactar la paz. La fama y el reconocimiento por ser los primeros en trazar un mapa de todos los genes que nos hacen humanos, se repartiría en partes iguales. La cita por fin se dio el 26 de junio de ese año. Collins, lleno de optimismo, predijo en aquella ocasión que a la vuelta de diez años tendríamos a la mano test genéticos para detectar una docena de enfermedades; que se podría reducir el riesgo de algunas condiciones; imaginó que algunos médicos comenzarían a practicar lo que llamó la medicina genética y una medicina personalizada basada en las características genéticas de cada persona. También previó algo bastante obvio, que habría inequidad en el acceso a las ventajas de la genética, especialmente en los países en desarrollo.
Diez años han transcurrido desde aquellos vaticinios. La revista Nature, que publicó cómo estaba conformado el genoma, le pidió a Collins y Venter que repasaran los alcances que ha tenido la revolución genética. El optimismo de antes le ha cedido espacio al pragmatismo y la sensatez.
Collins por ejemplo reconoce que “la promesa de una revolución en la salud humana aún no se hace realidad”. Si bien hoy se han desarrollado algunas pocas drogas para tratar algunos tumores gracias al conocimiento de los genes involucrados y por otra parte existen test para predecir la aparición de, por ejemplo, cáncer de mama, la medicina personalizada sigue siendo una utopía.
Por su parte, Venter dice que “la revolución genética apenas está comenzando”. Para dar un verdadero salto que permita comenzar a hacer tangibles tantas promesas, primero se debe dar un salto en la capacidad computacional que hoy existe. Calcula que se necesita una supercomputadora, 1.000 veces más poderosa que las que hoy existen, para poder analizar la información genética. Si bien ya existen compañías como Illumina en San Diego o Life Technologies en Carlsbad, que ofrecen secuenciar todo el genoma de una persona en tan sólo un día, por un precio que ronda US$6.000, las oportunidades terapéuticas siguen siendo esquivas para la mayoría de enfermedades. Venter reconoce que el código de la vida resultó más complejo de lo que muchos imaginaron y revelar la relación entre genes y las variaciones en cada individuo siguen siendo esquivas.
Collins, diez años después de sus primeras profecías, ahora cita al autor de El Principito, Antoine de Saint-Exupéry para decir que “en lo que respecta al futuro, la tarea no es predecirlo sino provocarlo”».
CRÉDITOS:
Redacción Vivir, El Espectador, Abril 21, 2010.
La importancia de la ciencia y la tecnología en nuestro modo de concebir el mundo, en nuestras normas de convivencia y en nuestras costumbres cotidianas han hecho de ellas objeto de estudio por parte de disciplinas tan diversas como la sociología, la historia, la filosofía, la economía o la psicología. La filosofía de la ciencia es una rama de la filosofía tan vieja como la ciencia misma; la filosofía de la tecnología es muy reciente y se ha consolidado como disciplina autónoma en la segunda mitad del siglo XX. Ambas tratan de los tipos de conocimiento, los diversos métodos, las imágenes de la realidad, y los problemas éticos que suscitan estas dos áreas de nuestra cultura.
Este primer número de Artefactos recoge una serie de trabajos sobre filosofía de la ciencia y la tecnología que, en su variedad, ofrecen una panorámica bastante representativa de los problemas y enfoques actuales de estas disciplinas.
Tabla de contenidos
CIENCIA Y TECNOLOGÍA: CUESTIONES FILOSÓFICAS
Sebastián Alvarez Toledo 1-3
UNA INCURSIÓN ONTOLÓGICA AL MUNDO DE LOS PRODUCTOS DE LA ACCIÓN TÉCNICA
Diego Lawler 4-17
IN MEDIAS RES: CULTURA MATERIAL Y ARTEFACTOS
Fernando Broncano 18-32
CUATRO ANFISBENAS
Manuel Liz 33-48
UNA AXIOLOGÍA PARA LA CIENCIAS TECNOLÓGICAS
Ana Cuevas Badallo 49-70
¿ES LA CIENCIA UN MERCADO DE IDEAS?
Jesús Zamora Bonilla 71-80
¿ES LA VIDA UN GÉNERO NATURAL? DIFICULTADES PARA LOGRAR UNA DEFINICIÓN DEL CONCEPTO DE VIDA
Antonio Diéguez 81-100
LA TECNOLOGÍA Y EL USO DE LAS CAUSAS
Sebastián Alvarez Toledo 101-114
ENTRE CIENCIA, TECNOLOGÍA, POLÍTICA Y SOCIEDAD ANDA EL JUEGO. Entrevista a Miguel Ángel Quintanilla;
Juan R. Coca 115-118
Esta revista se publica bajo la licencia Creative Commons Attribution 3.0.
El Observatorio Iberoamericano de la Ciencia, la Tecnología y la Sociedad fue creado en 2008 con la misión de desarrollar un Programa de Estudios Estratégicos en Ciencia, Tecnología y Sociedad. Opera en el ámbito del Centro de Altos Estudios Universitarios (CAEU), dependiente de la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI), y cuenta con el patrocinio de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID).
CON LA CIENCIA Y LA SOCIEDAD COMO HORIZONTE
El Observatorio Iberoamericano de la Ciencia, la Tecnología y la Sociedad se propone indagar las fronteras de la ciencia y de las demandas sociales. Se trata, en definitiva, de buscar los puntos de unión entre los dos universos. La ciencia es una práctica social. Sólo una sociedad informada y consciente de lo que la ciencia implica podrá sostener la práctica científica y la utilización responsable de los resultados de la investigación. De este modo, la información y cultura científica se constituyen en condición necesaria para la participación ciudadana y la democratización de la toma de decisiones en ciencia y tecnología. Para el desarrollo de su programa, el Observatorio cuenta con el apoyo de redes de excelencia en los países de Iberoamérica, que posibilitan un enfoque interdisciplinario en la realización de sus estudios e informes.
Su objetivo principal es procesar información acerca de las capacidades, los desafíos y las oportunidades de los países de Iberoamérica en materia de ciencia y tecnología, así como de sus aptitudes para el desarrollo de una cultura favorable a la práctica científica y a la innovación. La misión del Observatorio se asienta en la idea de que la ciencia es una actividad social en un doble sentido:
Como actividad social y culturalmente determinada, que conlleva valores.
Como instrumento de transformación económica y social.
ANTECEDENTE
El Observatorio nació de la experiencia recabada por la Red Temática de Ciencia, Tecnología, Sociedad e Innovación de la OEI, que existió entre 1999 y 2008. Esta red fue pionera en Iberoamérica. Tuvo muchos impactos, entre ellos el impulso a los estudios de percepción pública de la ciencia y la tecnología que se multiplicaron en todos los países. También propició la enseñanza CTS en las carreras de grado y la escuela secundaria y dio lugar al Programa de Postgrado Iberoamericano en el campo científico de “Ciencia, Tecnología y Sociedad” (Programa CTS).
TEMAS DE LA AGENDA DEL OBSERVATORIO
Percepción pública de la ciencia
Cultura científica y participación ciudadana
Educación científica y técnica
Ciencia y demandas sociales
Comunicación de la ciencia
Innovación
Vinculación entre la universidad y el sector productivo
COMPONENTES DEL OBSERVATORIO
El Programa consta de varios componentes, en el seno de los cuales se desarrollan determinadas actividades en base a una programación anual:
Capacidades científicas y tecnológicas
Ciencia y demandas sociales
Recursos humanos de alta calificación
Percepción pública y participación ciudadana
Difusión del conocimiento
ARCHIVO DOCUMENTAL
Dentro de esta sección, el usuario podrá encontrar todo el acervo documental producido por el Observatorio de la Ciencia, la Tecnología y la Sociedad. El archivo compila los textos de acuerdo con el componente al que pertenecen y con el año en que fueron producidos.
Gary Kaspárov, Revista El Malpensante No 106. Marzo, 2010.
De acuerdo con lo que Rasskin-Gutman explica como la paradoja de Moravec, en el ajedrez, como en tantas otras cosas, los computadores son buenos en lo que los humanos fallan y viceversa. Esto me dio la idea de hacer un experimento. ¿Qué pasaría si en lugar de que el humano jugara contra la máquina, jugáramos como compañeros? Mi idea vio la luz en un encuentro que tuvo lugar en 1998 en León, España, y al que llamamos “Ajedrez avanzado”. Durante el juego, cada jugador tenía a mano un computador con el programa de su elección. La idea era crear el máximo nivel de ajedrez que se hubiese jugado jamás, una síntesis de lo mejor del hombre y la máquina.
Aunque me había preparado para ese formato tan inusual, mi encuentro contra el búlgaro Veselin Topalov, quien había sido hasta hacía poco el jugador número uno del mundo, estuvo lleno de extrañas sensaciones. El hecho de tener un programa de computador a nuestra disposición durante el juego resultó ser tan atractivo como perturbador. Y el hecho de poder acceder a una base de datos que contenía unos cuantos millones de partidas significó que no tuvimos que hacer un esfuerzo tan grande de memoria en la apertura, cuyas posibilidades habían sido cuidadosamente clasificadas a lo largo de los años. Pero como los dos teníamos acceso a la misma base de datos, la ventaja se redujo a la posibilidad de crear una idea nueva en algún momento. Tener como compañero a un computador también significó no preocuparnos por cometer un error táctico. El computador podía proyectar las consecuencias de cada movimiento que considerábamos, y señalaba los posibles resultados y contrajugadas que de otra manera podríamos haber pasado por alto. Con eso bajo control, podíamos concentrarnos en la planeación estratégica en lugar de perder tanto tiempo haciendo cálculos. En esas condiciones, la creatividad humana resultaba todavía más primordial. A pesar de tener acceso a “lo mejor de los dos mundos”, mis partidas con Topalov distaron mucho de ser perfectas. Estábamos jugando contrarreloj y teníamos poco tiempo para consultar con nuestros asistentes de silicio. Sin embargo, los resultados fueron notorios. Un mes antes, yo había derrotado al búlgaro en un match de ajedrez rápido “normal” 4 a 0. Nuestro match de ajedrez avanzado terminó en un empate 3 a 3. Mi ventaja en el cálculo de las tácticas había sido neutralizada por la máquina.
Este experimento no aparece mencionado en el libro de Rasskin-Gutman, una omisión importante en la medida en que se relaciona estrechamente con su tema. Pero aún más notoria fue la manera como continuó el experimento del ajedrez avanzado. En el año 2005, el sitio para jugar ajedrez en línea Playchess.com organizó lo que llamó un torneo de ajedrez “estilo libre”, en el cual podía competir cualquiera, en equipo con otros jugadores o con computadores. Normalmente los sitios de juego en línea emplean algoritmos “anti-trampa” para impedir, o al menos desalentar, la tentación de los jugadores de hacer trampa con la ayuda de computadores. (Me pregunto si estos algoritmos detectores, que emplean el análisis diagnóstico de los movimientos y el cálculo de probabilidades, pueden ser un poco menos “inteligentes” que los programas que detectan.)
Atraídos por el jugoso premio en dinero, varios grupos de grandes maestros entraron a la competencia trabajando en asocio con varios computadores al mismo tiempo. Al comienzo los resultados parecían los esperados. Los equipos formados por humanos mas máquinas dominaron incluso a los computadores más fuertes. Hydra, un supercomputador diseñado exclusivamente para jugar ajedrez, como Deep Blue, no estaba a la altura de un jugador humano fuerte que usara un computador personal relativamente débil. La orientación estratégica humana combinada con la agudeza táctica del computador era abrumadora.
La sorpresa se produjo al final del evento. El ganador resultó ser no un gran maestro con un computador de última tecnología, sino un par de ajedrecistas americanos aficionados que usaron tres computadores al mismo tiempo. Su habilidad en manipular y “aconsejar” a sus computadores para que analizaran profundamente las posiciones logró contrarrestar eficazmente la comprensión superior del ajedrez que tenían los grandes maestros con los que se estaban enfrentando y la mayor potencia de cálculo de otros participantes. La combinación humanos débiles + máquina + un mejor proceso fue superior a un potente computador solo y, más notorio aún, a la combinación humanos fuertes + máquina + proceso inferior. CRÉDITO: Apartes del artículo “El maestro de ajedrez y el computador” escrito por Gary Kaspárov, publicado en la edición 106 de la revista El Malpensante (traducción del inglés por Patricia Torres). Kaspárov (Bakú, Azerbaiyán, 1963) fue campeón mundial de ajedrez entre 1985 y 2000. Hoy en día trabaja como escritor y activista político. Puede leer el artículo completo haciendo clic aquí. Edutecno recomienda ampliamente la Revista El Malpensante e invita a sus lectores a suscribirse a esta publicación. Los resaltados y subrayados en color verde corresponden al autor del este blog.
Ruth Reichl, Revista El Malpensante No 106, Marzo de 2010.
El resultado de un estudio reciente sobre el uso de la tierra en el Valle de San Joaquín, California, es bastante aterrador. El documento expone cuatro escenarios posibles para el año 2040. En el primero, todos los granjeros habrán sido expulsados por inmobiliarias que quieren sus terrenos. ¿Por qué no habrían de quererlos? Son planos, es fácil construir en ellos, el sistema de transporte es excelente y el clima maravilloso. Además, gracias a la base tributaria de los pueblos vecinos, construir viviendas en esta zona es mucho más lucrativo que cultivar. En este momento, cada minuto de cada día estamos perdiendo dos hectáreas de tierra cultivable por el desarrollo inmobiliario.
Éstos son asuntos de comida. Asuntos sobre los que la gente común y corriente puede producir un efecto con solo cambiar la forma en la que compran el mercado.
Pero las granjas son solo una pequeña pieza de este rompecabezas. También está el petróleo, otro tema estrechamente relacionado con la comida. Todos nos preocupamos por la gasolina de nuestros carros, pero el 17% de todo nuestro combustible fósil se va en alimentarnos. Está en nuestro fertilizante, mueve nuestros equipos de siembra y transporta nuestra comida de un lugar a otro. Así que cuando los medios escriben sobre los problemas del combustible, definitivamente están escribiendo sobre comida. Lo que nos lleva a los biocombustibles, otro punto en el que la energía y la comida se cruzan. Algunas personas creen que los biocombustibles salvarán el medio ambiente al producir menos dióxido de carbono, que salvarán la industria automotriz norteamericana porque los japoneses están haciendo híbridos eléctricos en vez de producir autos de combustible flexible, y creen que salvarán a nuestros campesinos al darles un mercado masivo para sus cultivos. Pero muchos pequeños agricultores piensan que los cultivos biotecnológicos son realmente un caballo de Troya para los organismos genéticamente modificados. Según ellos, estos cultivos requieren más energía de combustibles fósiles para crecer y ser cosechados que la que toma extraer petróleo del suelo. Además les preocupa que la Archer Daniels Midland, que ha financiado una gran parte del programa, y las otras grandes compañías agroindustriales hagan que pequeños agricultores inviertan en proyectos cooperativos de etanol, para luego abandonarlos y comprar combustible más barato fabricado de forraje o de caña de azúcar brasileña, si el precio es mejor.
Mientras tanto, en toda Europa se preocupan porque, si es necesario usar más azúcar para fabricar combustible, tanto el abastecimiento como el precio del azúcar tendrán serias implicaciones para la comida europea. Nosotros deberíamos comenzar a preocuparnos por lo mismo.
Es un debate fascinante, al que pocas personas le están prestando atención, y tendrá un impacto enorme en nuestro suministro de alimentos. CRÉDITO: Apartes del artículo “¿De qué hablamos cuando hablamos de comida?” escrito por Ruth Reichl, publicado en la edición 106 de la revista El Malpensante (traducción del inglés por María José Montoya). Reichl (Nueva York, 1948) es escritora y editora gastronómica. Dirigió la desaparecida Gourmet Magazine. Puede leer el artículo completo haciendo clic aquí. Edutecno recomienda ampliamente la Revista El Malpensante e invita a sus lectores a suscribirse a esta publicación. Los resaltados y subrayados en color verde corresponden al autor del este blog.
El proyecto Agenda Ciudadana de Ciencia e Innovación da la oportunidad a los ciudadanos europeos de elegir qué reto conseguirá cambiarnos la vida en 2030. Catorce líderes europeos como Jane Goodall, Norman Foster, Ferrán Adrià, Ignacio Cirac o Rafael Matesanz proponen 14 desafíos y los ciudadanos pueden votar por estos hasta el 26 de mayo:
Innovar en una alimentación saludable.
Almacenar la electricidad de forma más eficiente.
Una agricultura menos agresiva con el medio ambiente.
Entender cómo funciona el cerebro para mejorar nuestras vidas.
Vencer las barreras lingüísticas gracias a la tecnología.
Tecnologías para ayudar a las personas mayores.
Aprovechar las TIC e Internet en beneficio de la educación.
Órganos artificiales para reemplazar órganos dañados.
Innovar en los sistemas de protección social públicos.
Tratamientos médicos personalizados gracias a la genética.
Unificar todas las teorías de la física.
Robots que faciliten nuestras vidas.
Ciudades más cómodas, accesibles y ecológicas.
Reducir el consumo de materias primas.
Con motivo de la Presidencia Europea de la Unión Europea 2010, la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT), con el respaldo del Ministerio de Ciencia e Innovación, ha emprendido una acción de participación ciudadana con el proyecto “Agenda Ciudadana de Ciencia e Innovación“. Gracias a esta iniciativa los ciudadanos europeos, de forma muy sencilla, pueden tener un papel realmente activo en el debate sobre el futuro de la ciencia en la Unión Europea.
La participación ciudadana se centraliza en el sitio Web http://www.reto2030.eu/ donde los ciudadanos pueden conocer los 14 retos y elegir su favorito, reflejándose al momento el estado de la votación en un marcador Web. Además el resultado de la votación se visualizará en un contador electrónico situado en el hall del Consejo Europeo en Bruselas, centro neurálgico de las decisiones políticas de la Unión Europea.
Como punto culminante del proceso, los resultados de la participación ciudadana serán entregados a los ministros de ciencia e innovación europeos reunidos en el Consejo Europeo de Competitividad de la UE los días 25 y 26 de mayo de 2010. La actividad propone una vía de participación especial para los estudiantes de secundaria mediante una actividad didáctica que permite debatir en clase sobre los retos de la ciencia.
De entre los participantes, se sortearán 4 experiencias científicas que incluyen la visita a 4 grandes instalaciones científicas europeas. Los centros de enseñanza participantes en la actividad escolar optarán a un viaje científico para toda la clase participante a una instalación científica en España.
«Desde el 2000 funciona en internet un sistema capaz de generar los más divertidos textos posmodernos, y no sería extraño que algunos de ellos puedan estar ya engrosando las páginas de algún libro de etnometodología, o de alguna revista dedicada a la “deconstrucción de metanarrativas dominantes en los estudios de género”.
Sin embargo, y a pesar de que la receta es bastante simple, no parece existir ningún algoritmo equivalente para fabricar artículos o libros seudocientíficos, digamos al estilo de Deepak Chopra o de algunos de sus más sobresalientes aprendices, como el curandero colombiano Santiago Rojas. Para comenzar, el discurso debe simular rigor y profundidad, lo que se alcanza sin mayores dificultades intercalando aquí y allá un poco de vocabulario científico. Y si es un texto sobre medicinas alternativas, hay que estar seguro de que incluya vocablos como radiación, frecuencia, armónicos, espectro, cuántico, iónico, electromagnético, cromático… Conviene elaborar el grueso del material con seudociencia estándar: chakras, bioplasmas, pranas, mónadas, auras, cuerpos etéricos, astrales, karmas, energías vibracionales…, preferiblemente en miscelánea con algo de alquimia, astrología y filosofía griega, procurando en lo posible por darle al discurso un tinte enigmático o místico. La ilusión de coherencia lógica se consigue sin problema abusando de las analogías. El hilo de la argumentación debe recaer especialmente en las analogías semánticas, y hay que evitar ser preciso o riguroso cuando se hace uso de conceptos científicos, lo que podría dejar al descubierto el fraude y malograr la tarea. Si se habla de evidencia experimental es importante advertir que una multitud de estudios confirman la teoría, lo que se refuerza citando algunas anécdotas personales que deberán denominarse “experiencias clínicas confirmatorias”.
La “Medicina Poliédrica” es una famosa terapia del antes yerbatero y médico de la Casa de Nariño, Santiago Rojas, ahora convertido en terapeuta biogeómetra, la cual promete curar enfermedades que van desde simple estrés, hasta sida, lupus y cáncer, siguiendo un protocolo bastante sencillo: basta colocar arreglos apropiados de cubos, icosaedros, tetraedros y dodecaedros de plástico de distintos colores sobre determinados órganos y chakras del cuerpo. Estos poliedros, según la teoría, tienen el efecto de “reordenar” la energía de los órganos afectados, y por ende de “armonizar” toda la energía del organismo con lo que se logra la sanación.
Escribe así un experto en hipnosis y medicina poliédrica: “El cuerpo humano posee un campo electromagnético que lo rodea [cuerpo bioplásmico]: auras, chakras: centros de energía […] cuando la enfermedad aparece se altera ese campo, la vibración diferente va a anunciar que el daño físico va a aparecer, o que ya existe una lesión […]”. Y no podría faltar la referencia obligada a la proverbial cámara Kirlian: “Desde que el ruso Kirlian inventó una cámara fotográfica especial para fotografiar ese cuerpo [el aura]…”, y el artículo continúa con una explicación detallada de los poderes terapéuticos de cada uno de los poliedros.
El texto se ajusta perfectamente a la receta: abunda en términos seudocientíficos como “bioplasmas”, “campos vibracionales”, “energías”, “auras”…, sin que falten alusiones a fenómenos físicos bien establecidos como los campos electromagnéticos o el halo de luz que se produce alrededor de un objeto cuando se fotografía en una cámara Kirlian. El problema es que este halo luminoso, presunta evidencia de la existencia del aura, no es más que una interpretación errónea de un fenómeno electrostático que se explica en física elemental, y que ocurre cuando el aire alrededor de un objeto se ioniza en presencia de un campo eléctrico intenso. Este fenómeno nada tiene que ver con energías bioplásmicas, puesto que también se produce alrededor de una piedra, o de cualquier mineral u objeto inanimado.
Y el problema más grave es suponer que al hablar de “desbalances” de energías se esté dando una explicación de la etiología de las enfermedades, cuando en realidad la explicación no es más que un rencauche en jerga científica de la antigua teoría hipocrática de los cuatro humores, una burda analogía semántica que no dice nada. Sería como explicar el movimiento planetario alrededor del Sol como el resultado del perfecto “balance” de la energía de los astros; y la colisión con un asteroide, como un fenómeno debido a la “desarmonización” de esta energía cósmica.
Sería deseable ver un generador de textos esotéricos que, ajustándose a una fórmula similar a la descrita, llegara a ser competitivo en el lucrativo negocio de los charlatanes de la Nueva Era. Una receta equivalente ya fue ensayada con todo éxito en el campo de las humanidades por el físico de la Universidad de Nueva York, Alan Sokal, en una broma legendaria que logró filtrar un texto lleno de absurdos y tonterías –al mejor estilo posmoderno– en una de las publicaciones más prestigiosas sobre el tema».
CRÉDITOS:
Articulo escrito por Klaus Ziegler y publicado en El Espectador, abril 21, 2010.
Es posible que creas -como casi todo el mundo- que la arroba (@) es un invento propio de la “era Internet”, un símbolo especialmente creado para dar forma a las direcciones de correo electrónico. Sin embargo, su historia es mucho más antigua y su origen se remonta al latín.
Los árabes ya lo usaban hace siglos, y los marineros lo empleaban habitualmente al detallar el contenido de las bodegas de sus barcos. Te contamos la historia de la @, uno de los símbolos más usados de la actualidad, y a la vez uno de los menos conocidos.
Si estás leyendo este artículo en un ordenador conectado a Internet, seguramente tienes una dirección de correo electrónico y utilizas varias veces al día el símbolo @ (arroba) como parte de las direcciones de e-mail de tus amigos o clientes. Sin embargo, la mayor parte de los internautas desconocen el origen -y a veces hasta el significado- de este raro pero ubicuo carácter. Dado su utilización actual, casi siempre ligada al ámbito de los ordenadores o del correo electrónico, se podría pensar que se trata de un símbolo especialmente concebido para ese uso, con una antigüedad no mayor a un par de décadas. Pero lo cierto es que se trata de un símbolo antiguo, conocido y utilizado en la Edad Media, hace más de 500 años.
La mayoría de los historiadores aceptan que el origen de la palabra “arroba” proviene del idioma árabe, concretamente del término “ar-roub”, que significa cuatro. En cuanto al símbolo en sí mismo, esa especie de “a” encerrada por un círculo, tiene sus orígenes en una práctica común entre los encargados de copiar libros en latín, a mano, allá por la Edad Media. Estos copistas utilizaban @, uniendo entre sí las letras “a” y “d” para formar la preposición latina “ad”, que significa “hasta” o “hacia”. Parece bastante lógico: si tienes que copiar a mano decenas de veces cientos de páginas, lo más probable es que busques todas las formas posibles de ahorrar trabajo. La preposición “ad” aparecía con mucha frecuencia en esos textos, y tiene sentido que haya sido reemplazada por un solo símbolo. Poco a poco, la @ fue haciéndose popular en otros ámbitos, y empezó a aparecer -por ejemplo- en las cartas oficiales redactadas en latín antes del nombre de su destinatario. UN CUARTO DE ÁNFORA
Uno de los documentos más antiguos que se conocen que contiene una @ impresa data del año 1536, y se trata de una carta enviada por un mercader italiano desde Sevilla a Roma. En dicho escrito se detalla la llegada de tres barcos provenientes de América, cargados de tesoros. Pueden leerse párrafos como “Así, una @ de vino, que es 1/13 de un barril, vale 70 u 80 ducados…” En ese contexto, la arroba representaba una unidad de medida utilizada por griegos y romanos que equivalía a “un cuarto de ánfora.” ¿Confuso, verdad? Pero eso no es nada: podía (y en algunos sitios aún puede) emplearse como medida de capacidad o volumen, con un valor que variaba de acuerdo al producto que se estuviese comerciando. Por ejemplo, si se trataba de líquidos, “una arroba de aceite” era equivalente a unos 12 litros y medio, pero si se estaba negociando con vinos, su valor era de algo más de 16 litros. También se la utilizó como medida de masa. En efecto, la @ representa una masa equivalente a la cuarta parte de un “quintal”. El quintal es una antigua unidad de masa y de capacidad usada en España y en Hispanoamérica -en Argentina es común escuchar a las personas mayores, en el campo, hablar de “quintales de trigo por hectárea”- que equivale exactamente a 46,0093 Kg. Una “@”, por lo tanto, entonces, equivale a poco mas de 11 kilogramos y medio.
A pesar de la antigüedad de ese documento, algunos historiadores -como el aragonés Jorge Romance- aseguran que el símbolo de la arroba ya se utilizaba en el año 1448, en el detalle de un envío de trigo desde Castilla hacia el Reino de Aragón. Pero con el paso del tiempo, y salvo regiones muy especificas, la @ dejó de utilizarse. Solamente se mantuvo más o menos viva en los Estados unidos, donde se empleaba en los registros contables, estableciendo el precio unitario de un producto en una factura. Podía aparecer en medio de la descripción de una operación, algo como “15 cajas @ 5 dólares cada una”, donde indicaba que el valor de cada caja facturada era de cinco dólares. También tiene mucho sentido, ya que en inglés @ se dice “at”, que significa “a” (y también “en”, “de” y “hacia”). Esto hizo que cuando se inventó la máquina de escribir, a fines del siglo XIX, el símbolo de la arroba fuese incluido en su teclado. Y, como el teclado de los ordenadores es una evolución de los de aquellas máquinas, la arroba también se encuentra en ellos.
Pero la relación de la @ con el correo electrónico es muy posterior a todo esto. Cuando el ingeniero Ray Tomlinson, que creó el e-mail en 1971, estaba buscando un símbolo que sirviese para identificar las direcciones de correo, uno de los pocos disponibles en los teclados era justamente la arroba. “Hubiese sido más fácil usar un corchete, un paréntesis o incluso una coma, pero estos símbolos ya eran utilizados para otros fines, y de los símbolos que quedaban libres, la @ era el mejor”, ha explicado hace algunos años Tomlinson. “Otro punto a favor de este símbolo es que al traducirse como at en inglés daba una sensación de localización”, agregó. La primera dirección de correo electrónico de la historia fue tomlinson@bbn-tenexa. Esta dirección, y según el uso que le dio este ingeniero a la arroba en la informática, puede interpretarse como “Tomlinson en la (@) máquina bbn-tenexa”. De esa manera, un carácter inventado por los copistas medievales como una forma de simplificar su trabajo se convirtió en el símbolo del correo electrónico. ¿No es increíble?
CRÉDITOS: Nota tomada del sitio Madri+d, que a su vez utilizó como fuente a ABC periódico Electrónico S.A. (21/04/2010). Este texto se cita aquí únicamente con fines exclusivos de ilustración de la enseñanza, de acuerdo con: Artículo 10 del Convenio de Berna (OMPI); Artículo 22 del Acuerdo de Cartagena, Decisión 351 de la CAN; Artículo 32 de la Ley 23 de 1982 de Colombia. Ver el documento Limitaciones a los Derechos de Autor.
«La fibra óptica es el material que constituye la base de las redes modernas de telecomunicaciones de alta capacidad. Una fibra óptica no es más que un larguísimo filamento de vidrio debidamente protegido por una camisa plástica, tan fino que es perfectamente flexible. A través de estos haces se transmiten, mediante un láser acoplado, señales luminosas que se detectan en el destino.
Pero evidentemente, para tener una gran capacidad de transmisión a larga distancia, la fibra debe tener unas características muy particulares. La fabricación de fibra óptica es un proceso de alta tecnología. Tengamos en cuenta que el grosor estándar de la fibra es 125 micras (aproximadamente el doble que un cabello humano) y el núcleo es de unas 8 micras (en fibras monomodo, que son las usadas para comunicaciones a larga distancia). Y evidentemente, es crítico mantener la pureza y la regularidad del núcleo.
Estas características convierten la fabricación de fibra en un proceso complicado. Sin embargo, el fundamento es sencillo (y es una idea brillante). Se trata de construir grandes tubos de vidrio que reproducen a escala macroscópica la estructura de la fibra. Estos tubos se llaman preformas. Posteriormente, la preforma se va fundiendo y estirando hasta obtener un filamento alargado cuyo fino diámetro reproduce, a escala microscópica, la preforma original.
El proceso de fabricación de las preformas no es en absoluto sencillo ya que evidentemente no estamos hablando de simple vidrio, sino de unas características muy concretas y una extrema pureza. Un modo de fabricación de preformas es el que se muestra en el siguiente vídeo del Discovery Channel (hay un grave error de doblaje, cuando dice ‘silicona’ en realidad quiere decir ‘sílice’, en inglés silica).
http://www.youtube.com/watch?v=n9_AzB2zxbg
En este proceso, se parte de barras de vidrio huecas, que se bañan en un gas que contiene las partículas de lo que será el futuro núcleo. Calentando hasta mil grados, estas partículas comienzan a fundirse hasta que el tubo hueco colapsa y forma una vara maciza con la estructura deseada: la preforma.
Una vez hechas las preformas, se ubican verticalmente y se calientan hasta que se van fundiendo hasta formar un hilillo continuo. De una preforma se sacan kilómetros y kilómetros de fibra. Este proceso, a pesar de la sencillez de la idea, es muy complejo y delicado, ya que hay que garantizar que el flujo se mantiene constante, que el hilo mantiene un grosor de 125 micras y que no se producen tensiones excesivas. Durante esta fase además se aprovecha para crear una capa protectora sobre el vidrio.
La fibra óptica se enrolla en grandes bobinas. Las grandes redes de comunicación usan haces de varias fibras agrupadas en un cable tan grueso como un cable eléctrico pero capaces de transmitir una cantidad de información mucho mayor, a distancias muchísimo mayores y con un menor gasto de potencia».
CRÉDITOS:
Nota elaborada por Ignacio Munguía y publicada en el portal Genciencia. Este texto se cita aquí únicamente con fines exclusivos de ilustración de la enseñanza, de acuerdo con: Artículo 10 del Convenio de Berna (OMPI); Artículo 22 del Acuerdo de Cartagena; Decisión 351 de la CAN; Artículo 32 de la Ley 23 de 1982 de Colombia. Ver el documento Limitaciones a los Derechos de Autor.
TALLER:
Este texto se puede utilizar en el aula, para lo cual se propone el siguiente Taller (descargar volante imprimible con la Actividad No. 05 en formato PDF):
En el sistema métrico decimal, ¿dónde encajan las micras?, ¿Cuántas micras hay en un centímetro?.
¿Qué instrumento se puede utilizar para medir micras?
¿Cómo se convierte la voz de una llamada telefónica en señales que puedan viajar a través de una fibra óptica?
Menciona y explica al menos tres aplicaciones prácticas de la fibra óptica en la vida moderna
¿Qué sucedería si no se tuvieran un control de calidad muy estricto en la fabricación de fibra óptica?
ESTÁNDARES:
Naturaleza y evolución de la tecnología: g) Explico con ejemplos la importancia de la calidad en la producción de artefactos tecnológicos (10°-11°).
Apropiación y uso de la tecnología: h) Selecciono y utilizo (según los requerimientos) instrumentos tecnológicos para medir, interpreto y analizo los resultados y estimo el error en estas medidas (10°-11°).
Visualice la versión imprimible de este Taller haciendo clic aquí.
Entendemos la Tecnología como la intervención responsable del hombre sobre el entorno natural con el fin de aumentar su bienestar y satisfacer sus necesidades; esencialmente mediante la utilización de conocimientos teóricos y prácticos que le permiten comprender, utilizar, evaluar, transformar y producir artefactos, sistemas y procesos.
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Dado que la sociedad es una de las dimensiones a tener en consideración en el enfoque CTS-A, ¿cuál es el lugar de la intercomprensión, de la construcción de una cultura de paz y diálogo, de respeto por el Otro y por la diversidad lingüística, cultural, social, política y religiosa?
Magazine Sci Fi.es es todo lo que se necesita para estar enterado de lo último que sucede en el mundo de lo fantástico y la ciencia ficción. Ejemplares 2006, 2007, 2008 y ediciones especiales (en formato PDF).
Science fiction (abbreviated SF or sci-fi with varying punctuation and capitalization) is a broad genre of fiction that often involves speculations based on current or future science or technology. Science fiction is found in books, magazines, art, television, films, games, theatre, and other media. In organizational or marketing contexts, science fiction can be synonymous with the broader definition of speculative fiction, encompassing creative works incorporating imaginative elements not found in contemporary reality; this includes fantasy, horror, and related genres.
When Arthur C. Clarke died last week at the age of 90, science fiction—hell, science in general—lost one of its greatest, most forward-looking masters. In his honor, PM’s resident geek and sci-fi buff analyzes the most eerily predictive, prescient films of the future. They’re not necessarily the best movies—just the ones that got the science right, or will sometime soon.