- Karen E. Lange, revista National Geographic; septiembre, 2009.
En una batería de iones de litio, este es el electrodo positivo; el grafito, el negativo. Los iones revolotean a través del plástico, produciendo energía. Capas de cobre mantienen todo unido.
De la misma manera que los automóviles a gasolina dependen del petróleo, la flota mundial de automóviles eléctricos del futuro puede depender de un oscuro elemento ahora extraído sólo en un puñado de lugares: el litio. Como es el metal más ligero del mundo, con buena capacidad para almacenar carga eléctrica, las baterías de iones de litio pueden proporcionar la energía que los carros eléctricos necesitan, sin sobrecargarlos ni requerir paradas frecuentes para recarga. Presente en cantidades mínimas a lo largo de los océanos y la corteza de la Tierra, el litio es sorprendentemente versátil. Puede hacer funcionar computadoras portátiles, curar el trastorno bipolar (en forma de polvo, aunque los científicos no saben exactamente cómo previene los cambios de ánimo abruptos) e incluso le da a la cerámica un vidriado más brillante.
El litio se extrae de minas como mena en rocas,
y como mineral suspendido en soluciones salobres halladas bajo salinas. En años recientes, Chile desarrolló sus salinas ricas en litio para convertirse en el mayor productor mundial. Con la creciente demanda, nuevos depósitos deberán explotarse, incluyendo unos 5.95 millones de toneladas debajo de un desierto a gran altitud en Bolivia.
El litio es un elemento químico de símbolo Li y número atómico 3. En la tabla periódica, se encuentra en el grupo 1, entre los elementos alcalinos. En su forma pura, es un metal blando, de color blanco plata, que se oxida rápidamente en aire o agua. Es el elemento sólido más ligero y se emplea especialmente en aleaciones conductoras del calor, en baterías eléctricas y, sus sales, en el tratamiento de ciertos tipos de depresión (Wikipedia).
CRÉDITO:
Nota escrita por Karen E. Lange y publicada en la revista National Geographic en Español. Foto de Mark Thiessen.










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1 Juan Carlos López // Ene 12, 2011 at 9:37 am
El litio, un metal simple con un comportamiento complejo
El litio es un metal muy cotizado actualmente por su uso en electrónica, especialmente en las baterías, pero también es uno de los sistemas atómicos más simples conocidos. Con sólo tres electrones, es el elemento sólido más ligero de los existentes y de él se esperaba que mostrara estructuras cristalinas sencillas. Sin embargo, al estudiarlo bajo diferentes condiciones de temperatura y presión, los científicos se han llevado más de una sorpresa.
Han encontrado que a grandes presiones el litio se vuelve líquido, y lo hace a la temperatura de fusión más baja de todos los metales elementales. Además, pasa por una serie de cambios de fase con estructuras sorprendentemente complejas. Los experimentos más completos sobre estas transformaciones los han realizado investigadores de la Universidad de Edimburgo y el Sincrotrón Europeo de Grenoble, dirigidos por Eugene Gregoryanz y Michael Hanfland, y se publican en Nature Physics. Anteriormente se habían encontrado otras características interesantes, como que el litio se hace superconductor a 17 grados kelvin (la escala kelvin empieza en el cero absoluto, equivalente a -273,15 grados centígrados, y cada grado es igual en magnitud que un grado centígrado).
El estudio se hizo con presiones de hasta 1,3 millones de bares y temperaturas entre los 77 y los 300 grados kelvin. La temperatura de fusión de un material aumenta normalmente con la presión e incluso gases como el hidrógeno y el helio, más ligeros que el litio, se funden a 1.000 grados kelvin y 0,5 millones de bares. A esa presión, el litio sigue líquido hasta solo 190 grados kelvin y por encima de esa presión adopta la forma de extraños cristales, con 40 y 24 átomos por célula cristalina, que nunca se habían predicho.
Los investigadores creen que este comportamiento del litio, que tiene un importante papel en las reacciones de fusión y fisión nuclear y también se utiliza como medicamento, se debe a que a altas presiones empiezan a predominar los efectos cuánticos.
FUENTE | El País Digital 12/01/2011
Autor: M. R. E.
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