Hace pocos días vimos en televisión los tremendos incendios forestales en Grecia. Anualmente vemos imágenes similares de incendios en California, en Australia, etc. En todos estos lugares, y en muchos otros, se aplican nuevas tecnologías para luchar contra los incendios que cada año asolan millones de hectáreas y se cobran numerosas vidas.
La mejor defensa contra los incendios es la detección temprana, por eso FirehawkTM, un sistema de cámaras controladas informáticamente que detecta el humo durante el día y el calor durante la noche, está siendo de gran utilidad para los equipos de extinción. Fue ideado, patentado y comercializado en Sudáfrica por la empresa Digital Imaging Systems en el año 2000. Las cámaras de Firehawk giran 360º cada cuatro minutos y pueden detectar un fuego a una distancia de hasta 20 km si el día es claro. Instalado y probado en Zululandia, el sistema emite alertas tempranas que permiten a los equipos de extinción llegar al incendio antes de que sea demasiado grande para controlarlo. El sistema Firehawk se está extendiendo a otras zonas de Sudáfrica y se emplea en California desde 2006.
Controlar un gran incendio forestal es una tarea formidable. Un cambio de viento puede modificar la dirección de las llamas en cuestión de segundos. En el Canadá, que tiene el 10% de los bosques del mundo y sufre cada año un promedio de 9.500 incendios forestales que arrasan 3 millones de hectáreas, se ha establecido un Sistema Espacial de Gestión de Incendios (SFMS) que vigila y predice el comportamiento de los incendios forestales basándose en datos reunidos durante 50 años de investigación por el Servicio Forestal del Canadá, junto con información sobre las condiciones meteorológicas, la vegetación, la topografía, la temperatura, la humedad relativa, la velocidad y la dirección del viento, la precipitación, etcétera. La información se obtiene de una red de bases de datos y se analiza con modelos de predicción meteorológica para determinar el riesgo de incendio y el comportamiento de los fuegos. El sistema genera predicciones cuantitativas que los servicios de extinción pueden usar para decidir las medidas de prevención o las estrategias y tácticas de extinción. Actualmente se aplica en Indonesia, Malasia, México y Nueva Zelandia. No se cobra ninguna licencia por uso, y se facilitan gratuitamente claves de usuario para actualizarlo y resolver problemas de manejo.
Muchos particulares y empresas que buscan soluciones para luchar contra los incendios forestales. Marc Hartmann y Derrick Yap, investigadores residentes en Sydney, asumieron el reto y han ideado una “bomba” de dispersión de agua que extingue el fuego robándole el calor.
Se trata de un recipiente del tamaño de una pelota de fútbol, relleno de agua, que puede lanzarse desde un helicóptero o una avioneta. Está provisto de un detonador que se activa en el momento del impacto con el suelo, o inmediatamente antes. Con la explosión, el agua se transforma en una fina niebla que se extiende rápidamente alrededor. Las gotículas de niebla tienen una superficie considerablemente mayor que las generadas por las técnicas de bombardeo con agua tradicionales. Su capacidad de absorber grandes cantidades de energía del frente del incendio hace de la bomba de niebla un método de extinción de incendios extremadamente eficaz.

Ensayo de explosión de una bomba de dispersión de agua.
(Foto: Cortesía de Marc Hartmann y Derrick Yap)
Conscientes de que los incendios forestales suelen ocurrir en lugares remotos, Hartmann y Yap diseñaron la bomba con materiales biodegradables, para que los bombardeos no sean contaminantes. La combinación de la tecnología de generación de niebla con el uso de materiales ecológicos hace que este método de extinción sea singularmente ventajoso.
Con ayuda del despacho de abogados Griffith Hack, los inventores presentaron una solicitud de patente internacional PCT (WO 2008/12884). También fundaron la empresa Wildfire Supression P/L para comercializar su invención y exportar la tecnología. Algunos aspectos técnicos de la bomba de niebla aún se están ultimando, pero los inventores prevén llevar a cabo ensayos de extinción este mismo año. Pretenden que el Centro de Investigación Cooperativa contra Incendios Forestales y la CSIRO participen en los ensayos, ya que su aprobación de la tecnología sería de gran ayuda para su comercialización.










1 respuesta hasta ahora ↓
1 mauricio de la cruz santiago // Feb 10, 2010 at 1:08 pm
esta idea me parece excelente ya que los incencidos son un problema que no solo nos efectan a unos cuantos sino que es un problema mundial
Haga un comentario