- Arturo Romero, Periódico Universidad Nacional No 121, Abril 12, 2009.
«Ante las alarmantes necesidades alimentarias por disponibilidad y acceso de alimentos, es necesario que desde los gobiernos, el sector privado, la academia y la sociedad en general se propenda por la búsqueda de alternativas tecnológicas y culturales hábilmente concertadas, con el propósito de contribuir al fortalecimiento de la seguridad alimentaría y calidad de vida de la población.
El problema alimentario ha sido un tema social recurrente en la historia de la humanidad y crítico en el presente siglo. Sin embargo, la reciente coyuntura estructural en el mundo acerca de la toma de conciencia sobre el valor social que representa el consumo de recursos no renovables, el calentamiento global, la contaminación del planeta y la desigualdad social, ha propiciado la orientación de esfuerzos hacia los biocombustibles, considerados como la salvación a corto plazo para la reducción de la dependencia del petróleo.
A pesar de ello, aún no se ha profundizado acerca del impacto de dicha política sobre el problema del hambre en el mundo ante la escasez de alimentos y sus altos costos; principalmente de recursos alimenticios ricos en almidón como el trigo, el arroz, el maíz, el sorgo, la papa, la yuca, el plátano y el ñame, entre otros; los cuales constituyen la mayor fuente de energía que el organismo humano requiere para los procesos de crecimiento, desarrollo, reproducción y mantenimiento.
Es tan importante el consumo de almidón para los humanos que, según estudios de la FAO, la humanidad en el mundo no se muere de hambre por falta de consumo de proteínas de origen animal como la carne, la leche, huevo o el pescado; sino por deficiencia de alimentos ricos en almidón.
Es por ello que la limitación en la disponibilidad de alimentos ricos en almidón por su utilización actualmente en la producción de etanol, agudiza la problemática del hambre en los países con bajos índices de desarrollo y con alta pobreza.
[...] el enfoque para afrontar el hambre en el mundo desde la ciencia y la tecnología, constituye una alternativa viable y adecuada para ahondar en el conocimiento de los alimentos a través de toda la cadena alimentaria (producción, transformación, comercialización, consumo y utilización biológica) y potenciar sus bondades nutricionales y funcionales o de uso culinario.
Utilización biológica de los alimentos
[...] la alternativa de la ciencia y la tecnología en la reducción del hambre en el mundo debe ser compartida con visión de futuro, con solidaridad, de compromiso social, de respeto y reconocimiento de las personas; lo cual facilitaría la integración de saberes para la solución del problema del hambre y atraer los diferentes actores de la sociedad a tomar conciencia de la responsabilidad de todos en la construcción de un mundo mejor y más humano, a través del cumplimiento de uno de los derechos humanos más álgidos, según la FAO, como lo es el de garantizar a todas las personas una alimentación, sana, continua, suficiente y de buena calidad.
Para tal efecto, es necesario fortalecer el trabajo en equipo con visión holística; es decir, en donde participen diferentes disciplinas del conocimiento y cuyo hilo conductor sea el fortalecimiento de la seguridad alimentaria a través de un cambio de actitud en el manejo de la cadena alimentaria, con base preferentemente en recursos alimenticios de producción local o regional o a través de convenios que busquen brindar recursos genéticos a las poblaciones humanas.
Es así como se debe comenzar por reconocer que la Agronomía y la Zootecnia, entre otras profesiones, aportan los conocimientos necesarios para la producción de alimentos de excelente calidad. Así mismo, que los especialistas en el desarrollo de nuevos productos alimenticios y procesos (Científicos y Tecnólogos de Alimentos, Ingenieros de Alimentos, Diseñadores Industriales, Publicistas, Sociólogos, Médicos, Bioquímicos, Nutricionistas, entre otros), trabajando conjuntamente pueden desarrollar nuevos alimentos que satisfagan las necesidades nutricionales, las expectativas y los nuevos estilos de vida de los consumidores».
CRÉDITO:
“Seguridad alimentaria desde la ciencia y la tecnología”, artículo escrito por Arturo Romero y publicado en la edición 121 de periódico de la Universidad nacional de Colombia. El profesor Romero es Profesional Especializado Instituto de Ciencia y Tecnología de Alimentos, ICTA Universidad Nacional de Colombia Este artículo se cita aquí únicamente con fines exclusivos de ilustración de la enseñanza, de acuerdo con: Artículo 10 del Convenio de Berna (OMPI); Artículo 22 del Acuerdo de Cartagena, Decisión 351 de la CAN; Artículo 32 de la Ley 23 de 1982 de Colombia. Ver el documento Limitaciones a los Derechos de Autor.










2 respuestas hasta ahora ↓
1 eder ibarra caro // Jun 25, 2009 at 10:38 pm
por favor nesecito que hagan llegar unos planos para una planta de bio gas casero
les agradeseria
2 hugo duarte torres // Ago 17, 2009 at 7:19 am
No podria decir si mucho o poco se ha escrito o se ha tratado el tema en el mundo sobre la seguridad alimentaria, lo que si puedo decir con conocimiento de causa como agricultor es que mucho hablan los parasitos sobre este tema y tambien de creditos blandos, pero nadie habla y actua de como nuestros productos tengan precios justos, ¿quiere el mundo seguir parasitando de nosotros los agricultores y generando teorias de escritorio poco practicas para una supuesta seguridad alimentaria?
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