Una de las razones que se esgrimen en este aparte del libro “Cerrar la brecha en educación y tecnología” para el retraso de América Latina respecto a países de Asia oriental es la atención que estos últimos dan a sus sistemas educativos. Esta hipótesis se puede comprobar en parte con los resultados de las últimas pruebas TIMSS en el componente Ciencias. Países como Corea, Singapur y Hong Kong, que se han medido en las pruebas de 1995, 1999, 2003 y 2007, presentan resultados mejores que el promedio de países participantes.
Las medidas de la tecnología nacional indican que América Latina también está rezagada en este campo [investigación]. En general, la región gasta sólo pequeñas cantidades en investigación y desarrollo (I&D) y registra relativamente pocas patentes. El registro de patentes es una medida clave de innovación tecnológica.
Las cifras para finales de los años noventa indican que todos los países latinoamericanos están a la zaga de los principales países industrializados y la mayor parte de los “tigres asiáticos”. Las razones primordiales consisten en que las universidades latinoamericanas educan menos ingenieros y científicos y las compañías regionales no tienen trabajadores calificados ni capacidad de investigación para desarrollar nuevas ideas que conduzcan a avances tecnológicos. Estas brechas en conocimientos tecnológicos quieren decir que los trabajadores de República de Corea o Singapur tienen acceso a tecnologías más avanzadas, nacionales y extranjeras que sus contrapartes en Argentina, Brasil o México. En realidad, el trabajador promedio en América Latina tiene sólo la décima parte de apoyo en investigación y desarrollo disponible frente al trabajador promedio en las economías de los “tigres asiáticos”. Esta es una razón importante para que la productividad haya crecido tan lentamente o incluso haya declinado en América Latina y haya crecido tanto en Asia oriental.
No hay razón válida para que América Latina haya quedado atrás de Asia oriental en educación y tecnología durante la mitad del siglo pasado. La mayoría de países en América Latina y el Caribe están mejor dotados con recursos naturales que la diminuta Singapur, por ejemplo. La diferencia es que en las últimas décadas Singapur y la mayoría de países en Asia oriental tomaron decisiones y emprendieron acciones para mejorar sus sistemas educativos, aprovechar nuevas tecnologías y abrir sus economías al comercio global y a la inversión. La mayor parte de América Latina se rezagó en estas tres áreas, lo mismo que sus economías.
FUENTE:
Gil, I. & Guash, J. & Maloney, W. & Perry, G. & Schady, N. (2005): Cerrar la brecha en educación y tecnología. Bogotá: Alfaomega Colombiana. Tomo No 9 de la serie Desarrollo para Todos, Banco Mundial, http://www-wds.worldbank.org. Este fragmento está compuesto por apartes de las páginas 18-19 de este libro y se citan aquí únicamente con fines exclusivos de ilustración de la enseñanza, de acuerdo con: Artículo 10 del Convenio de Berna (OMPI); Artículo 22 del Acuerdo de Cartagena, Decisión 351 de la CAN; Artículo 32 de la Ley 23 de 1982 de Colombia. Ver el artículo Limitaciones a los Derechos de Autor.










0 respuestas hasta ahora ↓
No hay comentarios todavía ... Le agradecería que empezara por llenar el formulario que aparece a continuación.
Haga un comentario