LIBERAL
(Del lat. liberālis).
Diccionario de la Real Academia Española
4. adj. Dicho de un arte o de una profesión: Que ante todo requiere el ejercicio del intelecto.
6. adj. Partidario de la libertad individual y social en lo político y de la iniciativa privada en lo económico. U. t. c. s.
LICEO
Nuevo Espasa ilustrado (2000)
Uno de los tres antiguos gimnasios de Atenas. Escuela Aristotélica. En algunos países, instituto de enseñanza media.
LÍDER
(Del ingl. leader, guía).
Diccionario de la Real Academia Española
1. com. Persona a la que un grupo sigue reconociéndola como jefe u orientadora.
LIDERAZGO
Diccionario de la Real Academia Española
1. m. Condición de líder.
2. m. Ejercicio de sus actividades.
3. m. Situación de superioridad en que se halla una institución u organización, un producto o un sector económico, dentro de su ámbito.
LINEAMIENTO
Diccionario de la Real Academia Española
2. m. Arg., Cuba y Ur. línea ( dirección, tendencia).
3. m. Méx. Rasgo característico de algo.
LOGOS
(Del gr. λόγος, razonamiento o discurso).
Diccionario de la Real Academia Española
1. m. Fil. Discurso que da razón de las cosas.
2. m. Razón, principio racional del universo.
3. m. En la teología cristiana, Verbo o Hijo de Dios.
ORTOGR. Escr. con may. inicial.
LOGRO
(Del lat. lucrum).
Diccionario de la Real Academia Española
1. m. Acción y efecto de lograr.
2. m. Ganancia, lucro.
Vasco, Carlos Eduardo (2006): Las competencias, ¿algo nuevo, o más de lo mismo?
Adelita acababa de celebrar sus 20 años como maestra licenciada cuando salió la Ley General de Educación en 1994. Durante año y medio, su colegio elaboró un PEI muy concertado y discutido entre directivos y docentes. Cuando se aprobó el PEI, el coordinador académico reunió a los docentes y les dijo que ahora había que cambiar los programas del Ministerio por unos programas nuevos hechos según el PEI del colegio y que, según la nueva Ley 115, ya no se debían elaborar con objetivos específicos sino con logros e indicadores de logro. Nadie entendía la diferencia, ni siquiera el coordinador mismo, y hubo que esperar otro año más a que saliera la Resolución 2343 de 1996 con la lista de indicadores de logro.
Adelita, a la que ya no le decían así, sino “doña Adela”, estudió con cuidado la Resolución, comparó la redacción de los contenidos, los objetivos y los logros, y pronto se le ocurrió una idea brillante: un logro tenía que ser el logro de un objetivo, porque lo único que se podía lograr era un objetivo. El asunto no era tan difícil. No era sino tomar el objetivo y cambiarle el verbo en futuro por el mismo verbo, pero en presente de indicativo. En vez de decir: “El alumno resolverá ecuaciones cuadráticas”, ahora había que decir: “El alumno resuelve ecuaciones cuadráticas”. ¡Listo el logro! Muy pronto había cambiado sus programas y parcelaciones de objetivos específicos a logros e indicadores de logro, y pudo volver a poner toda su seriedad y dedicación a la preparación de sus clases.









